Hay personas que si les das un bolígrafo animándoles a enumerar sus problemas siempre se quedan sin tinta. Gente que achaca el fracaso a sus defectos de fábrica o a la hostilidad ajena. Gente que se rinde a las dificultades con facilidad. Gente que se toma tan en serio a sí misma que es incapaz de disfrutar de nadie, que carece de visión de la ironía. Gente que frente al dolor se entierra en el disfraz de sus propios fantasmas. Gente que no le gustan las croquetas. Gente rencorosa.
Él no es uno de ellos.
Hay personas que se subyugan a cualquier jerarquía social, que con gusto hunden a su compañero para hacerse notar. Gente que no puede evitar sacar a comparar su miembro reproductor. Gente convencional, poco dinámica, frustrada y sin inquietudes. Gente con la que no puedes compartir cualquier tema cultural. Gente altiva y pedante. Gente banal con la que no puedes solucionar el mundo en un bar un viernes por la noche. Gente que se avergüenza de mostrarse romántica. Gente que no huele la hipocresía ni las falsas motivaciones, que nunca pone en duda sus propias creencias.
Él no es uno de ellos.
Hay personas que no saben compartir un silencio, que no escuchan, que siempre hablan de sí mismas. Gente que teme las confrontaciones, que siempre te dice lo que quieres oír. Gente que no tiene tacto para hacer una crítica. Gente que no sabe amoldarse al tono de una conversación. Gente poco divertida. Gente que necesita ser el centro de atención. Gente que no sabe hacer un cumplido. Gente poco autocrítica, que desconoce sus propios defectos. Gente con falsa modestia.
Él no es uno de ellos.
Él es mi amigo, y una gran referencia en cada paso que doy.
Él no es uno de ellos.
Hay personas que se subyugan a cualquier jerarquía social, que con gusto hunden a su compañero para hacerse notar. Gente que no puede evitar sacar a comparar su miembro reproductor. Gente convencional, poco dinámica, frustrada y sin inquietudes. Gente con la que no puedes compartir cualquier tema cultural. Gente altiva y pedante. Gente banal con la que no puedes solucionar el mundo en un bar un viernes por la noche. Gente que se avergüenza de mostrarse romántica. Gente que no huele la hipocresía ni las falsas motivaciones, que nunca pone en duda sus propias creencias.
Él no es uno de ellos.
Hay personas que no saben compartir un silencio, que no escuchan, que siempre hablan de sí mismas. Gente que teme las confrontaciones, que siempre te dice lo que quieres oír. Gente que no tiene tacto para hacer una crítica. Gente que no sabe amoldarse al tono de una conversación. Gente poco divertida. Gente que necesita ser el centro de atención. Gente que no sabe hacer un cumplido. Gente poco autocrítica, que desconoce sus propios defectos. Gente con falsa modestia.
Él no es uno de ellos.
Él es mi amigo, y una gran referencia en cada paso que doy.
4 comentarios:
"Hay personas que si les das un bolígrafo animándoles a enumerar sus problemas siempre se quedan sin tinta."
jopeeeeee
que pasa con mis infinitos folios??? puedo se reconómica y que no se me acabe la tinta?
jajaja, dándose por aludida :) Ahí hay cosas de todos y de nadie.
Aunque no se acabe la tinta, hay que pensar en los arbolitos y el cambio climático XD
Muy bueno tío. Deberías probar a escribir más en prosa porque lo haces realmente bien.
Al final me emociono :P
La vida es esto. Prestémosle atención a los
detalles. Al calorcito humeante del pis, a sacar la basura, a viajar apretados
en colectivo. Si no disfrutamos eso, ¿qué nos queda?
Publicar un comentario en la entrada