Él no es uno de ellos.
Hay personas que se subyugan a cualquier jerarquía social, que con gusto hunden a su compañero para hacerse notar. Gente que no puede evitar sacar a comparar su miembro reproductor. Gente convencional, poco dinámica, frustrada y sin inquietudes. Gente con la que no puedes compartir cualquier tema cultural. Gente altiva y pedante. Gente banal con la que no puedes solucionar el mundo en un bar un viernes por la noche. Gente que se avergüenza de mostrarse romántica. Gente que no huele la hipocresía ni las falsas motivaciones, que nunca pone en duda sus propias creencias.
Él no es uno de ellos.
Hay personas que no saben compartir un silencio, que no escuchan, que siempre hablan de sí mismas. Gente que teme las confrontaciones, que siempre te dice lo que quieres oír. Gente que no tiene tacto para hacer una crítica. Gente que no sabe amoldarse al tono de una conversación. Gente poco divertida. Gente que necesita ser el centro de atención. Gente que no sabe hacer un cumplido. Gente poco autocrítica, que desconoce sus propios defectos. Gente con falsa modestia.
Él no es uno de ellos.
Él es mi amigo, y una gran referencia en cada paso que doy.




